Planificación, la parte más esencial del buzoneo

geo1Hacer una campaña de buzoneo no es salir a la calle a repartir folletos sin más. Los carteros comerciales no distribuyen folletos sin ton ni son por los primeros buzones que encuentran por la calle. Por eso, la planificación anterior a esta última fase de la campaña es la parte más esencial del buzoneo. No cabe en ella improvisación.

Para empezar, cuando un cliente quiere darse a conocer a través de esta técnica de marketing directo, lo primero que debe hacer la empresa de buzoneo contratada es tener una entrevista en profundidad con él para saber cuál es el objetivo que se pretende conseguir con la campaña y a qué público quiere impactar.

En base a estas metas se deciden las zonas de distribución óptimas: ciudad, barrio, calles, portales y, por último, buzones. Por ejemplo, si el objetivo de una campaña de buzoneo inteligente es el de dar a conocer una oferta promocional de una clínica, tienda de moda, restaurante o gimnasio con sedes en distintas ciudades de España, hay que analizar en qué zonas cercanas a estos establecimientos viven aquellas mujeres y hombres susceptibles de utilizar estos servicios.

Para ello, Geobuzón cuenta, por ejemplo, con potentes y exclusivas herramientas de geomarketing que, cruzadas con bases de datos propias y estadísticas públicas como el padrón, señalan con un altísimo grado de concreción dónde está el target de estos negocios y, por tanto, a quién hay que entregar el folleto donde se informa de la oferta en cuestión.

Esta planificación, por tanto, es vital para el éxito de la campaña. En primer lugar, a nivel nacional y, después, una vez en el territorio, a nivel local para que la permeabilidad sea la adecuada.

También influyen otros aspectos, como por ejemplo, el tipo de mensaje a trasladar y el formato del folleto. El buzoneo inteligente también se encarga de definir el texto que el cliente quiere transmitir y el tipo de folleto más adecuado para él: revistas comerciales (con o sin encartes), calendarios, flyers o folletos, dípticos, trípticos, tarjetones publicitarios, muestras de algún producto (sampling), perching, poming o stoppers, entre otros muchos soportes.

Por último, para garantizar la eficacia máxima de todo el proceso, será necesario que la empresa de buzoneo realice un control exhaustivo de las campañas durante y tras el proceso de reparto. Hoy en día, gracias a herramientas como Geobuzón Real Time, el cliente tiene un feed-back continuo y en tiempo real de cómo se están distribuyendo sus folletos. Además, dispone de informes elaborados por auditores que no sólo siguen el reparto sino que lo fotografían para que el cliente tenga la certeza de que su campaña se ha realizado correctamente.

¿A que ya no piensas que el buzoneo es sólo repartir folletos?

Deja un comentario

He leído, comprendo y acepto la Política de Privacidad